Cáncer testicular
La criptorquidia es el factor de riesgo más conocido para cáncer testicular y el momento de la orquidopexia influye sobre el riesgo de cáncer de testículo a futuro.
Los seminomas consisten en células germinales trasformadas que se parecen a lo gonocitos pero su diferencia esta bloqueada.
El riesgo de cáncer de testículo es de 8 a 10 veces mayor en el hermano de una persona con cáncer testicular y de 4 a 5 veces mayor en el hijo de una persona con cáncer testicular., trastornos genéticos, entre ellos el síndrome de Down y Elo síndrome de disgenesia testicular.
En la ecografía del escroto con una masa hipoecoica es diagnostica de cáncer testicular. En estos pacientes nunca se debe efectuar biopsia testicular, ya que se puede contaminar el escroto o alterar el drenaje linfático del tumor. La orquidectomia inguinal radical es diagnostica y terapéutica.
La determinación exacta de la fase es esencial, para ello se emplea el tac de torax, abdomen, y pelvis. A si como la medición de los valores de la subunidad beta corionica humana y alfafetoproteina.
El seminoma en fase 1 se limita al testículo y sin evidencia de desiminacion y con valores plasmáticos normales de afp y b-hcg tras la orquidectomia.
En el seminoma fase 2, la enfermedad se encuentra limitada a los ganglios retroperitoneales, siendo estos menor a 3 cm de diámetro.
Los tumores de células germinales no seminomatosas en fase 1, las opciones terapeuticas tras la orquidectomia es la vigilancia activa, la extirpación de los ganglios retroperitoneales con conservación de los nervios.
Los tumores de células germinales no seminomatosas en fase 2 y con valores crecientes de marcadores, se manejan con orquidectomia, la extirpación de los ganglios retroperitoneales y quimioterapia.
Cáncer testicular en fase 3, para pacientes con enfermedad metastasica de bajo riesgo, el tratamiento habitual es 3 ciclos de bep o 4 de etoposido y cisplatino.
El cáncer testicular es el más frecuente en los varones de entre 20 a 34 años, siendo la criptorquidea el factor de riesgo relativo más aceptado.
La orquidopexia ha demostrado disminuir el riesgo global de desarrollar tumores testiculares.
La edad ideal para intervención esta en continuo descenso debido a que la alteración anatómica y fisiológica del testículo se debe a su anormal localización, al estar sometido a una temperatura superior a la necesaria para su correcto desarrollo.
En los pacientes con criptorquidea bilateral está indicado realizar orquidopexia bilateral antes del año de vida por su mayor riesgo de malignización y de infertilidad en la edad adulta.
La orquidopexia tardía y la localización intrabdominal predisponen el desarrollo de tumoraciones.
La importancia de este caso clínico es cuestión de las características y la importancia que tiene esta patología en el diagnostico tardío, por su presentación habitual asintomática.
La vigilancia no es apropiada para los pacientes con clínica de tumores de tumores de células germinales no siminomatosas y con factores de alto riesgo.
Los tumores testiculares tienen una alta tasa de remisión y de sobrevida 70 a 80 % a los 5 años. A pesar de su naturaleza agresiva. Y responden favorablemente a la quimioterapia con cisplatino.
Es muy importante identificar a los pacientes con alto riesgo que se beneficiaran con la terapia adyuvante y los pacientes de bajo riesgo que pueda evitar la toxicidad de la quimioterapia.
La presencia de invasión linfovascular y un predominio de histología embrionaria son los factores utilizados para identificar a los pacientes de alto riesgo.
El cancer testicular es la patología maligna más común en los hombres de 15 a 45 años de edad y es ahora una de las neoplasias más curables.
El tumor de células germinales no seminomatoso se encuentran: carcinoma embrionario, el coriocarcinoma, el teratoma, y el tumor de saco vitelino.
El diagnostico generalmente es en un estadio tardío, por su presentación inicial asintomática.
Artículo escrito por el Dr. Jahziel Eliu Fernández García