DETECCIÓN DE CÁNCER DE PRÓSTATA MEDIANTE BIOPSIA GUIADA POR ULTRASONIDO TRANSRECTAL

18

DETECCIÓN DE CÁNCER DE PRÓSTATA MEDIANTE BIOPSIA GUIADA POR ULTRASONIDO TRANSRECTAL: EXPERIENCIA DE Q0 AÑOS. HALLAZGOS HISTOPATOLOGICOS Y CORRELACIÓN DE VARIABLES

Actualmente la principal causa de muerte en población masculina en México corresponde al cáncer de próstata en un 15.7%. Siendo la biopsia de próstata guiada con ultrasonido transrectal el estudio de elección para determinar  la existencia o no de cáncer de próstata. Tomando en cuenta que la TAC y la RM tienen mayor utilidad en la estatificación del mismo.

Berry y cols. Determinaron que el peso promedio de la próstata del adulto normal es de 20 g aumentando a 33 g en aquellos con alteraciones de hiperplasia. Considerando las etapas críticas en las edades de los varones ente los 31 a 50 años  doblando el peso de la próstata en 4.5 años, y en los varones de 51 a 70 doblando en 10 años.

Podemos obtener el peso total de la próstata, así como el peso de la zona de transición se obtienen multiplicando entre si la distancia de los ejes longitudinal, anteroposterior y transversal y multiplicando este resultado se multiplica a su vez por la constante 0.523.

En el estudio el rango de peso fue de 7.7 a 327 g y el intervalo de confianza para el peso fluctuó de 62 a 73 g. El PZT promedio de 30.6 g  con desviación estándar  de 26 g y un rango entre 0.5 y 185 g en correlación con la próstata muestra estudiada fue de 33.1 % de los casos. El APE puede situarse entre 14.3 y 22.6 con 95% de confianza.

Los pacientes que resultaron con estudio histopatológico positivo para cáncer de próstata el valor de Gleason se situó en 6 unidades (3+3) con una desviación estándar de 1.

Duplicándose o incluso triplicándose en rangos de vida mayores.  Destacando el mayor crecimiento entre los 50 y 70 años.

A menor edad no hay diferencia significativa en el peso de la próstata en pacientes que tienen cáncer de próstata  con los que no lo presentan lo que si a mayor grupo de edad la zona de transición tiende a ser mayor en pacientes sin cáncer que en los que lo presentaron. Siendo así también representativo el aumento del valor del APE  con el incremento de edad.

Las implicaciones de tomar al APE  como marcador podría ser  el retardo en el diagnóstico, generando un déficit en la progresión de la enfermedad y la detección de las fases avanzadas.

Concluyendo que si se observaron relaciones significativas para diagnóstico temprano de cáncer de próstata  la edad, la elevación del APE, y el grado de Gleason, y en menor proporción el peso total de la próstata y la zona de transición no directamente relacionados con la edad.