Patologías benignas de la próstata

La próstata es una glándula localizada en la cavidad pélvica del hombre, detrás del pubis, delante del recto y debajo de la vejiga. Envuelve y rodea el primer segmento de la uretra justo por debajo del cuello vesical.

Es un órgano de naturaleza fibromuscular y glandular. Tiene forma de pirámide invertida. Aunque el tamaño de la próstata varía con la edad, en hombres jóvenes y sanos, la glándula normal tiene el  tamaño de una “nuez”. Su peso en la edad adulta

Es de 20 g, lo que suele mantenerse estable hasta los 40 años, edad en la que se produce una serie  de cambios histológicos, la glándula crece y  bloquea la uretra o la vejiga, causando dificultad al orinar e interferencia en las funciones sexuales que con el tiempo pueden dar lugar a hiperplasia benigna de próstata.

El modelo anatómico que actualmente se acepta, distingue cuatro zonas en la próstata: zona anterior o estroma fibromuscular,  cubre toda la superficie anterior de la próstata, rodeando la uretra proximal a nivel de cuello  vesical, donde se une con el esfínter interno y el músculo detrusor en el cual se origina.  zona periférica es la región anatómica más grande de la próstata  glandular, contiene el 75 % de dicho tejido y casi todos los carcinomas de próstata se originan en esta zona.  Zona central es la más pequeña de las regiones  de la próstata glandular, representa entre el  20-25% de su masa .Ambas zonas glandulares presentan diferencias en anatomía y estructura citológica y  la  zona transicional y peri uretral  formada por un grupo pequeño  de conductos íntimamente relacionados con la  uretra proximal. Estos conductos representan el 5% de la masa prostática glandular. A pesar de su tamaño y su irrelevante importancia funcional, la zona transicional y las glándulas  peri uretrales constituyen el sitio específico de origen de las HBP y que es el más afectado por

Adenocarcinomas.

Estas características anatómicas propician que todos los cambios y procesos patológicos tanto benignos como malignos que se produzcan en esta glándula provoquen alteraciones más o  menos notables en la micción.

  • REGULACIÓN DEL CRECIMIENTO PROSTÁTICO.

Existe un número considerable de hormonas y factores que influyen en el crecimiento prostático. Entre estos podemos mencionar los factores endocrinos (andrógenos, estrógenos, prolactina, insulina, etc.); señales neuroendocrinas (serotonina, norepinefrina); factores paracrinos (factor de crecimiento de fibroblastos (FGF) y factor de crecimiento epidérmico (EGF), autocrinos  (factor de motilidad autocrino) e intracrinos, así como factores de la matriz extracelular, los que establecen contacto directo con la membrana basal a través de integrinas y moléculas de adhesión como los glicosaminoglicanos.

  • PATOLOGÍAS DE LA PRÓSTATA.

Fundamentalmente son tres los procesos patológicos que pueden ser desarrollados en la Próstata las clasifican en benignas y maligna. De las patologías benignas tenemos: prostatitis y  la hiperplasia benigna de próstata.  y de la maligna el cáncer de próstata.

El término prostatitis incluye un conjunto de síntomas o disturbios funcionales que afectan la próstata. Se trata de la infección genitourinaria más frecuente en el varón entre la segunda y cuarta década de vida. Existen diferentes tipos de prostatitis, cada una de las cuales tiene un origen, evolución clínica y tratamiento específico.

La Hiperplasia benigna de la próstata  es una enfermedad que afecta  entre el 50 y 80% de los hombres mayores de 50 años. Un agrandamiento permanente de la próstata conduce progresivamente a retención urinaria, disfunción renal e infección. La mayoría de los sistemas de ambas patología se presenta con trastorno en la misión  y es sumamente importante diferencia la sintomatología en  base a las  características “irritativas” (componente dinámico) u “obstructivas” (componente estático) dirigirá la aplicación específica e individualizada de uno u otro tratamiento farmacológico (alfa bloqueadores o terapia hormonal) con el fin de mejorar los síntomas y la calidad de vida del paciente.

El diagnóstico clínico debe incluir los siguientes parámetros de evaluación:

  • El índice Internacional Prostate Symptoms Score (IPSS) es a menudo el más recomendado y consiste en ocho preguntas, siete de las cuales exploran los síntomas urinarios y una de ellas investiga la calidad de vida.
  • El examen rectal digital,
  • La determinación de antígeno prostático específico (PSA),
  • La determinación de creatinina urinaria
  • Se recomienda incluir en el diagnóstico la flujometría y la medida del volumen residual de vaciamiento urinario.
  • La urografía, la uretografía retrógrada, la ureterocitoscopía y el estudio urodinámico son técnicas que el especialista aplicará en casos definidos con criterios específicos (hematuria, Infecciones urinarias repetidas, insuficiencia renal, litiasis vesical). Si no se dan estas condiciones, no se recomiendan estudios de imagen porque el 75% de los mismos es normal.
  • Comentario: nuevamente se evidencia en el presente artículo que el diagnóstico de la patología prostática tanto benignas como malignas no puede esta desligadas de una adecuada historia clínica, con antecedentes personales y familiares que permitirán  delimitar el diagnóstico con mayor precisión, además examen físico  acompañado del examen rectal  que evaluara la sensibilidad, el tamaño, la consistencia, los límites

y la movilidad de la próstata y  final mente  las pruebas auxiliares tales como la ultrasonografía rectal, flujometria y los antígenos prostáticos.

Artículo escrito por la Dra. Ana Coralia Quintanilla

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