Adenomatosis vesicular en menor de 10 años.

Adenomiomatosis segmentaria en cuerpo y fundus vesicular.A. Ecografía basal. Senos de Rokitanski con bilis( flecha azul) y con cristales de colesterol, con artefacto en cola de cometa. Colelitiasis.B. Ecografía con contraste. Realce de toda la pared. C. Corte axial ecografía basal. D. Imagen de RM en la que se demuestran los senos de Rokitanski

 

La Adenomatosis vesicular corresponde a una proliferación del epitelio y de la musculatura lisa.

Paciente: Femenina de 10 años de edad sin antecedentes de importancia.

Se realiza ultrasonido de hígado y vías biliares por diagnóstico previo de litiasis vesicular.

Se reporta engrosamiento de pared de hasta 8 milímetros en cuello y cuerpo con presencia de imágenes quísticas con puntos ecogénicos compatible con senos de Rokitansky-Aschoff (El epitelio vesicular que normalmente reviste la pared de este órgano puede extenderse hasta la subserosa y alcanzar la serosa, formando divertículos intramurales.)  con ausencia de litos.

Resonancia magnética: (reconstrucción tridimensional) muestra lobulaciones en el contorno de la vesícula biliar.

Perfil hepático con resultados dentro de parámetros normales.

Paciente sometida a colecistectomía. Pieza quirúrgica analizada por patología con diagnóstico de Adenomiomatosis vesicular.

formando invaginaciones, las que contienen bilis, mucus o cálculos. Se pueden encontrar cambios inflamatorios, así como cambios metaplásicos. No se considera una lesión premaligna. La prevalencia de la adenomiosis es desconocida. La hiperplasia adenomiomatosa vesicular actualmente se reconoce como una condición común de la pared vesicular que se encuentra en hasta 8.7% de las colecistectomías. Se le conoce con diferentes denominaciones, incluyendo adenomiomatosis, adenomioma, enfermedad diverticular, diverticulosis intramural, colecistitis quística y colecistitis glandularis proliferans. Esta entidad es más común en mujeres que en hombres.

De acuerdo a la extensión en la pared vesicular, se han identificado tres formas:

1) Difusa: compromete toda la pared vesicular.

2) Segmentaria: compromete el tercio proximal, medio o distal de manera circular pudiendo  presentar una configuración en reloj de arena.

3) Local o fúndica: la que está confinada casi exclusivamente al fondo vesicular, siendo esta última la más frecuente (48%).

Al estudio por imágenes, la presencia de quistes intramurales (divertículos anecoicos) con artefactos de reverberación con completo o parcial engrosamiento de la pared vesicular es considerada como criterio diagnóstico en el examen de ultrasonido.

La resonancia magnética provee información útil y muchas veces la confirmación del diagnóstico es útil para visualizar los senos de Rokitansky- Aschoff que permiten diferenciar la hiperplasia  adenomiomatosa del carcinoma vesicular.

Cuadro clínico: Se encuentra la mayoría asintomático. Dolor en hipocondrio derecho. Trastornos

digestivos. 80% se relaciona con colecistitis crónica.

Diagnósticos diferenciales: Colecistitis. Vesícula enfisematosa. Cáncer de vesícula biliar. Varices de la pared de la vesícula biliar. Contracción vesicular. Colesterolosis. Colecistitis  xantogranulomatosa.

Estudios diagnósticos: Historia clínica y exploración física. Ultrasonido. Resonancia Magnética. Pruebas de función hepática.

Pronóstico: Bueno por ser una lesión benigna.

Tratamiento: Colecistectomía electiva.

Comentario: Dada la frecuencia de ésta patología (8.7% de las colecistectomías) reportada como una entidad benigna pero importante conocer para evitar el mal diagnóstico cómo en el inicio del caso clínico presentado; es importante conocerla y sobretodo las características ultrasonográficas que permiten sospechar su diagnóstico. Saber cuándo sería aconsejable complementar el estudio con resonancia, lo que permitiría orientar a un mejor diagnóstico y por consiguiente un adecuado manejo terapéutico.

Resumen escrito por el Dr. Abimael Medina Molina

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