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Ecografía transrectal de la próstata

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Este articulo se trata de la ecografía prostática y del procedimiento diagnóstico aplicable a la próstata que deriva de la inmensa frecuencia de problemas clínicos, tanto benignos como malignos, causados por este pequeño órgano, el más afectado por cambios patológicos.

El auge de la ecografía prostática ha sido posible gracias a la mejora en el diseño de los dispositivos de soporte de la sonda rectal, incluida la incorporación de algún sistema de guía para biopsia, además del propio avance en la tecnología de proceso de la imagen ecográfica.
Actualmente la ecografía es la principal forma de obtener imágenes diagnósticas de esta glándula,
se diferencian en la próstata tres partes:
– Próstata anterior o estroma fibromuscular: tejido no glandular que se adelgaza al extenderse posterolateralmente para formar la cápsula prostática.
– Glándula interior: incluye el tejido muscular liso del esfínter vesical interno, el tejido glandular periuretral y la llamada zona transicional, pequeña estructura bilobulada de tejido acinar proximal al verumontanum.
– Glándula exterior o acinar: dividida a su vez en zona central y zona periférica. Esta última supone el 75 % del volumen de la próstata adulta normal.

La hipertrofia prostática benigna siempre ocurre en la glándula interior, el 95 % de las veces a partir de la zona transicional y el 5 % restante, de las glándulas periuretrales.
– El cáncer de próstata se origina en un 70 % de los casos en la zona periférica y sólo en un
10 % en la zona central, es decir, en una relación 7:1 (mientras que la relación de volumen entre ambas es de 3:1). El 20 % restante ocurre en la zona de transición, un elevado porcentaje con relación a su volumen. la mitad de cánceres se originan en la mitad anterior de la próstata, una evidente desventaja para el tacto rectal y la ecografía transrectal. Por la misma razón, los cánceres de la zona transicional suponen un porcentaje mínimo de los detectados en estudios clínicos, sólo alrededor del 1 %.

La exploración puede resultar molesta, sobre todo con hemorroides, pero indolora. No debe hacerse si existen fisuras anales, como es natural.

En la próstata joven normal, hay una diferenciación poco clara entre la próstata interior y la exterior. Aunque la primera tiende a ser hipoecógena (más oscura), es poco identificable por su pequeño espesor. La próstata anterior o estroma fibromuscular es también hipoecógena respecto
a las zonas central y periférica de la próstata exterior, más ecogénicas.

La hipertrofia prostática benigna, proceso asociado a la edad, tiene el efecto de aumentar la diferenciación ecográfica entre la parte interior y la exterior. La glándula interior adenomatosa tiende a hacerse más hipoecógena y heterogénea, y la exterior, comprimida y distorsionada, hiperecógena. Aparece como consecuencia un nítido plano de separación entre ambas o «cápsula quirúrgica», que a veces muestra calcificaciones.
Indicaciones de la ecografía Prostática:
– Tacto rectal anormal: en algún caso, descarta causa benigna (quiste o cálculo).
– PSA o fosfatasa ácida prostática anormales.
La ecografía prostática no está indicada como técnica de screening, según los conocimientos actuales, por una clara y doble razón: existen serias dudas sobre la eficacia de un hipotético screening masivo de detección de cáncer de próstata en la población general de riesgo, incluso aunque se dispusiera de la técnica adecuada.

Comentario: este articulo es de mi interés por que habla de la enfermedad prostática en si y sus variables, no contiene imágenes pero es interesante por que nos habla de historia y detalles, porcentajes y probabilidades de donde tenemos que hacer énfasis en una zona.

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