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Hígado graso y esteatohepatitis no alcohólica.

La mayoría de los pacientes con esteatosis hepática permanecen estables. De los pacientes con esteatohepatitis 25 a 35% progresan a fibrosis, 65-75% permanecen estables o presentan regresión de la fibrosis y 9 a 20% progresan a cirrosis. Independientemente de la progresión de la enfermedad hepática, los pacientes con hígado graso no alcohólico (HGNA) tienen un mayor riesgo de otras complicaciones relacionadas con diferentes componentes del síndrome metabólico.
Los pacientes con HGNA diagnosticados mediante ultrasonido aun con pruebas de función hepática con alteraciones mínimas tienen una mayor prevalencia de placas de aterosclerosis carotídea. Los factores que dificultan la caracterización de la evolución del HGNA son:
1. La biopsia hepática, estudio de elección para estadificación del HGNA que puede tener una diferencia de hasta un grado de fibrosis entre 2 muestras simultaneas de un mismo paciente en 41% de los casos.
2. Estudios no invasivos, como el ultrasonido, pueden aparecer normales en pacientes con grados mínimos de esteatosis.
3. Marcadores bioquímicos, como las pruebas de función hepática, pueden fluctuar con el tiempo, alterarse por motivos diferentes a HGNA o estar en parámetros normales en pacientes con esteatosis.
Diagnóstico.
Entre 48-100% de los pacientes con HGNA permanecen asintomáticos, pero algunos pueden referir dolor leve en el cuadrante superior derecho, astenia y adinamia. La exploración física puede ser normal o encontrarse datos de hepatopatía crónica o hipertensión portal, dependiendo del estadio al momento del diagnóstico
El primer paso en la evaluación de un paciente en el que se sospecha HGNA es integrar una historia clínica completa, dirigida a encontrar ingesta de alcohol, factores de riesgo para VHC, factores asociados con en desarrollo de HGNA y exposición a agentes hepatotóxicos.
El ultrasonido, tiene una sensibilidad y especificidad para la detección de esteatosis moderada a severa de 89 y 93%.La sensibilidad de este método disminuye conforme el IMC del paciente aumenta, y es óptima cuando el porcentaje de esteatosis hepática es de por lo menos 30%.31 La esteatosis aparece hiperecóica en relación al riñón derecho o el bazo.
El grado de esteatosis se basa en la evaluación de la ecogenicidad:
Grado 0; ecogenicidad normal.
Grado 1; aumento ligero y difuso de la Ecogenicidad del parénquima hepático, con visualización del diafragma y los bordes de la vasculatura hepática.
Grado 3; aumento marcado de la ecogenicidad con pobre visualización de los bordes de los vasos intrahepáticos.
El ultrasonido no es útil para identificar la esteatohepatitis o el grado de fibrosis.

El mejor método de imagen para detectar y cuantificar el grado de esteatosis es la resonancia magnética. Su sensibilidad y especificidad para el diagnóstico de esteatosis hepática es de 100
y 92.3%.
El sedentarismo, los cambios en los hábitos alimentarios y el sobrepeso inducen una grave alteración metabólica caracterizada por hiperglicemia, hiperinsulinemia, resistencia a la insulina e hipertrigliceridemia que condicionan la aparición de esteatosis hepática.
El ambiente proinflamatorio secundario al aumento en la peroxidación lipídica, la disfunción mitocondrial y las citocina liberadas por adipocitos y células de Kupffer, son los factores que condicionan el desarrollo de esteatohepatitis y cirrosis en pacientes con hígado graso. Existen medidas eficaces para prevenir la aparición y progresión del HGNA, la más importante es el cambio en el estilo de vida.

 

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