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La importancia de la ecografía a las 11+0 a 13+6 semanas de embarazo

En un inicio de la práctica médica, la ecografía obstétrica se utilizó para medir la longitud Craneo-Caudal (LCN) y estimar la edad gestacional. Actualmente,  su uso en las semanas 11-13.6  de embarazo no se limita a estas dos indicaciones, sino sirve también para evaluar una serie de detalles ecográficos que se describen a continuación:

 

  • Confirmar la ubicación intrauterina del embarazo: la morbimortalidad asociadas a embarazo ectópico han disminuido considerablemente debido al diagnóstico y manejo tempranos gracias a la ecografía. Un ultrasonido entre las 10-13 SDG nos permite confirmar un embarazo intrauterino o determinar la localización en caso de embarazo ectópico.
  • Confirmar viabilidad fetal: En un estudio prospectivo de viabilidad fetal entre las 6 a 10 SDG los únicos Factores de riesgo de pérdida fetal fueron edad materna avanzada, tabaquismo y sangrado vaginal. Adicionalmente, encontraron menor diámetro del saco gestacional y bradicardia fetal; sin embargo, debido al alto número de falsos positivos en estos casos, no se recomienda la evaluación ecográfica de rutina antes de las 11 SDG.
  • Determinar el número de fetos y corionicidad: Los embarazos múltiples son cada vez más frecuentes. EL seguimiento y manejo de las complicaciones son retos importantes en la práctica médica De 1 a 2% de las gestaciones bicoriales va hacia muerte perinatal, mientras lo propio ocurre en 3 a 4% de las gestaciones monocoriales. La determinación de la corionicidad entre las 11-13 SDG es confiable, alcanzando una sensibilidad y especificidad de casi 100% mientras que en el 2º y 3er trimestre suele ser inexacto.
  • Determinar edad gestacional: El momento más exacto y confiable para determinar la edad gestacional es entre las 8-12 SDG. La medida del LCN es el método más exacto para estimar la edad gestacional.
  • Evaluación de marcadores de anormalidades cromosómicas: La tranlucencia nucal (TN) combinado con la edad materna y marcadores bioqímicos nos permiten detectar con mayor precisión fetos con diferentes tipos de trisomías y anormalidades cromosómicas.
  • Valoración de la anatomía fetal: La anatomía fetal puede ser evaluada en el 1er trimestre, con tasas de detección hasta del 100% para los casos de acrania, holoprosencefalia, onfalocele, gastrosquisis, etc; 30% anormalidades cardiacas mayores y 5% para defectos faciales. Así mismo, pueden evaluarse tempranamente marcadores de patología estructural severa que ayuden a referir las pacientes a un 2º o o 3er nivel. El principal marcador en el primer trimestre es la translucencia nucal, y debe orientar a la búsqueda de patología estructural –principalmente cardiaca. Otros marcadores son la evaluación del tronco cerebral para tamizar defectos del tubo neural, y la evaluación del triangulo retronasal para tamizar defectos de paladar.
  • Valoración doppler de las arterias uterinas y riesgo de preeclampsia: La medición del índice de pulsatilidad de las arterias uterinas debe ser evaluada en toda gestante.

En conclusión, si bien el ultrasonido es una herramienta esencial desde el inicio del control prenatal, la integración de éste estudio con la clínica y bioquímica nos señalará el camino que lleve del embarazo y determinará el número de visitas futuras y evaluaciones posteriores de nuestra paciente y  nos anticipará  a posibles complicaciones.

Artículo escrito por la Dra. Vasti Macbani Pasarán Castañón

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