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Ultrasonografía aplicada en medicina crítica

La introducción de la ultrasonografía en las Unidades de Cuidados Intensivos se deriva de la congregación de varios factores, como es la tecnología y las especialidades médicas afines al área de cuidados intensivos, con la finalidad de proveer la mejor atención al paciente grave. El primer aparato de ultrasonido se desarrolló en 1950, pero no fue sino hasta 1980 cuando se pudieron adquirir imágenes en tiempo real, siendo este escaneo, uno de los factores más importantes en el uso tan amplio de la ultrasonografía. En 1969, el ultrasonido fue usado para determinar la presencia de líquido introducido en la cavidad peritoneal de cadáveres para obtener lectura de varias posiciones, confirmando la presencia de líquido libre peritoneal. Los primeros reportes de grupos que daban seguimiento mediante ultrasonografía al paciente en terapia intensiva, establecen la importancia de éste como una herramienta útil para el pronto reconocimiento e intervención temprana en el paciente con trauma abdominal; utilizando para la descripción, específicamente para el hemoperitoneo y el grado de lesión esplénica, desarrollándose con el tiempo, protocolos bajo este mismo concepto de reconocimientos e intervención temprana en el escenario del paciente con una situación de urgencias que permitiera tomar decisiones que salvaran vidas como FAST, FEEL, FATE, etcétera.

Actualmente se considera que la ultrasonografía es un instrumento útil en el diagnóstico por visualización; con un concepto de reconocimiento e intervención temprana en el paciente grave que puede proveer información en tiempo real de la anatomía y hemodinamia a la cabecera del paciente, lo cual es un componente crucial del manejo moderno del enfermo en estado crítico.

La tecnología y el interés del médico reconocen que esta herramienta proporciona seguridad, exactitud, rapidez y facilidad para realizar el procedimiento al lado de la cama del paciente y para investigar diversas entidades clínicas, lo que ha llevado a diseños de cursos específicos enfocados a la educación y entrenamiento

de médicos de terapia intensiva. Se abordan en este artículo tres utilidades comunes de USG en la UCI: la ecocardiografía, la ultrasonografía pulmonar y, por último, los accesos vasculares.

Ecocardiografía transtorácica en terapia intensiva.

La ecocardiografía transtorácica (ETT) es una herramienta diagnóstica que permite la visualización ultrasonográfica del corazón y de grandes vasos en segmentos proximales a través de un transductor. Es reconocida como el único método disponible actualmente para otorgar información en tiempo real de la anatomía y la función cardiaca a la cabecera del enfermo crítico.

Puede ser realizado por intensivistas con entrenamiento limitado.11-13 Este abordaje sistemático permite una evaluación rápida de las condiciones de precarga, dimensiones y contractilidad, lo que facilita el diagnóstico y la posible intervención apropiada. En estudios realizados se demostró que FATE añadió nueva información en 37.3% de los pacientes e información decisiva en 24.5%. Solamente en 2.6% de los estudios realizados, la información fue limitada para añadir algún nuevo manejo al paciente.

Ultrasonido de pleura y pulmón en cuidados críticos

El ultrasonido de tórax se ha convertido en una valiosa herramienta, pero todavía no bien aprovechado en el campo de los cuidados críticos. Relativamente no es un estudio nuevo, se encuentran reportes desde 1986.19 Por ejemplo, el ultrasonido de pleura es la mejor herramienta 20 en el descarte o diagnóstico de neumotórax con una sensibilidad de 95 y con un valor predictivo negativo de 100%, esto se sabe desde 1995 y, sin embargo, este estudio apenas está entrando de forma rutinaria en las Unidades de Cuidados Intensivos.

Accesos vasculares centrales guiados por ultrasonografía

The Agency For Healthcare Research and Quality aconseja el uso de la guía por ultrasonido en tiempo real para la práctica de colocación de los accesos vasculares centrales para evitar complicaciones y entre otras publicaciones, McGee en su publicación Preventing Complications of Central Venous Catheterization refiere que en los hospitales donde se encuentre disponible y haya médicos entrenados es de elección la utilización de la guía ecográfica para realizar los accesos vasculares centrales.

Sin lugar a dudas, la posibilidad de guiar ecográficamente los accesos vasculares nos permiten aprovechar este método para poder intentar diagnosticar potenciales complicaciones vasculares de presentación medianamente frecuente en los pacientes críticos como lo son la trombosis venosa y la tromboflebitis, así como identificar presentaciones anatómicas anómalas.

CONCLUSIÓN:

A lo largo de la Historia de la Medicina se ha buscado perfeccionar y encontrar nuevas técnicas que permitan dar un mejor diagnóstico y por lo tanto mejor tratamiento a nuestros pacientes. El USG con una historia no muy larga ha permitido cada vez más detectar mejor y de manera más temprana diversas patologías, incluyendo como lo revisamos en este artículo utilizarlo como una herramienta muy útil en los pacientes de UCI, permitiéndonos integrar diagnósticos de potenciales complicaciones y por lo tanto ofrecer un tratamiento de manera más rápida y con esto tener mayor oportunidad de estabilizar y salvar a nuestro paciente.

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