Control estricto de la presión sanguínea en enfermedad renal crónica hipertensiva.

La insuficiencia renal crónica es una de las principales enfermedades y problemas de salud pública. En estudios observacionales, la relación entre la presión arterial y la evolución de la IRC es directa y progresiva, por eso se busca tener un control estricto de la presión sanguínea entre sus pacientes.

Este estudio, utilizó dos fases: Una fase de prueba inicial y una fase de cohorte. En la fase inicial, comenzó el 2 de febrero de 1995 y terminó en Septiembre de 1998, se asignó aleatoriamente a 1094 pacientes a recibir control estricto de la presión arterial, teniendo como objetivo una presión arterial media de 92 mmHg para el equipo intensivo, y de 102 a 107 mmHg en el grupo de control estándar.

Aleatoriamente se asignó a los pacientes 3 medicamentos: Ramipiril (IECA), Metroprolol (Bbloqueador) o amlodipino (Bloqueador de canales de calcio). Si no se alcanzaba el objetivo de la presión arterial media, se agregaba secuencialmente furosemida, doxasizina, clonidina, hidralazina o mixidil.

La fase de cohorte se inició en abril del 2002, donde fueron ingresados los pacientes que no tuvieran IRC en fase terminal. El objetivo inicial de esta fase era una T/A menor a 140/90mmHg , la cual se redujo en 2004 a menor de 130/80 mmHg justo cuando las directrices internacionales así lo sugirieron.

El resultado principal fue la progresión de la IRC, que se definió como una duplicación de la creatinina sérica, un diagnóstico de IRC terminal o la muerte. La creatina sérica se evaluó al inicio y posteriormente cada 6 meses. La IRC fue definida por el inicio de la diálisis a la recepción de un trasplante.

Al comienzo del estudio, 1/3 de los pacientes contaba con proteinuria y no se encontraron diferencias significativas en este campo entre los grupos de control estricto y los controlados normalmente. Una duplicación en la creatinina sérica, insuficiencia renal  crónica terminal o la muerte se produjeron en 328 pacientes dentro de la fase de prueba y a 329 pacientes dentro de la fase de cohorte.

Al inicio del estudio, la presión arterial media fue de 152/96 en el grupo intensivo, y de 149/95 en el grupo de control estándar, y al final de la prueba, se encontró de 130/70 para el grupo intensivo y de 141/86 para el estándar. Dentro de la fase de cohorte, las cifras fueron de 131/78 en el grupo intensivo y de 134/78 en el grupo estándar. Pocos pacientes estuvieron mal controlados, por arriba de 160/100 mmHg. A lo largo del estudio, el uso de IECA y ARAII fue similar en los dos ensayos clínicos.

En la progresión de la enfermedad renal, no hubo diferencia significativa en los dos grupos de control. Se encontró una reducción significativa de riesgo de progresión entre los pacientes cuya relación proteína-creatinina era mayor a 0.22 y se encontraban en el grupo de control intensivo.

El uso de los IECA fue similar en los dos grupos, por lo que es poco probable que su uso aporte beneficios adicionales en la progresión de la enfermedad. Se encontró que los pacientes que fueron controlados intensivamente, hubo una reducción significativa de la proteinuria.

Se concluye que un control de presión arterial por debajo del promedio puede retardar la progresión de la enfermedad, limitándose únicamente a los pacientes con una relación proteína-creatinina mayor de 0.22.

COMENTARIO:

Me parece un artículo interesante en cuestión de establecer parámetros para el control, manejo y mejora de la calidad de vida de los pacientes con IRC, así mismo, creo que si bien ellos dicen que el beneficio obtenido con la presión arterial debajo del promedio únicamente sucedió con los pacientes bajo ciertas características, es importante mantener al margen a todos los pacientes, ya que evitar la progresión de la enfermedad aportará beneficios físicos y metabólicos del paciente. Así mismo, aunque no está mencionado en el artículo, creo fundamental además de los medicamentos, la orientación en cuestión de los cambios y manejos sobre los hábitos alimenticios y el ritmo de vida que los pacientes con esta enfermedad deben llevar, con el fin de evitar daños extras a los ya diagnosticados.

Artículo escrito por el Dr. Roberto Mora Hernández

Inscripciones para curso

Inscripciones para Diplomado

diplomadomedico.com