Correlación entre los valores de ape, ipss, tipo de trabajo y nivel educacional en población laboral española

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Introducción: En Salud laboral y por el médico del trabajo, se recurre al iPSS como screening de hiperplasia benigna de próstata (HBP) y al antígeno prostático específico (APE). , como biomarcador para diagnóstico, estatificación y seguimiento del cáncer de próstata (CaP).
Objetivo: El objetivo de nuestro estudio es valorar la influencia que sobre los valores del Índice internacional de la Sintomatología Prostática (iPSS, International Prostate Symptom Score, por sus siglas en inglés) y APE, tiene el puesto de trabajo desempeñado (white collar-blue collar).
la hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una enfermedad con alta prevalencia entre los varones de más de 50 años Introducción la hiperplasia benigna de próstata (HBP) es una enfermedad con alta prevalencia entre los varones de más 50 años, El iPSS (nivel de evidencia iii, grado de recomendación B), es un baremo estandarizado, validado y autoaplicable que no debe sustituir a la historia clínica, pero que ayuda a valorar la necesidad de tratamiento y a monitorizar la evolución de la severidad de los síntomas durante el seguimiento. El iPSS (nivel de evidencia iii, grado de recomendación B), es un baremo estandarizado, validado y autoaplicable que no debe sustituir a la historia clínica, pero que ayuda a valorar la necesidad de tratamiento y a monitorizar la evolución de la severidad de los síntomas durante el seguimiento. El iPSS (nivel de evidencia iii, grado de recomendación B), es un baremo estandarizado, validado y autoaplicable que no debe sustituir a la historia clínica, pero que ayuda a valorar la necesidad de tratamiento y a monitorizar la evolución de la severidad de los síntomas durante el seguimiento. Si bien existen múltiples estudios que relacionan, entre otras, la concordancia de resultados entre iPSS y APE en patología prostática, se han realizado pocos estudios que relacionen estos valores con el nivel educacional o con el tipo de trabajo desarrollado, aunque existen trabajos que relacionan el rechazo de los pacientes al tacto rectal en función del nivel cultural o educativo. las enfermedades prostáticas podrían ser diagnosticadas inicialmente por el médico del trabajo de un servicio de prevención, siempre que se disponga de medios materiales para ello, especialmente en lo que atañe a la HBP como enfermedad altamente prevalente y al diagnóstico precoz del caP, siempre partiendo de una actuación coordinada con la atención especializada. Existen gran cantidad de estudios clínicos realizados desde los valores de iPSS y APE en la detección, control y seguimiento o de las patologías prostáticas, así como de la concordancia de sus valores y su validez para establecer protocolo estandarizados de actuación.
La concordancia de resultados aquí obtenida indica una tendencia en la influencia de estos aspectos concretos con patología prostática, si bien deberán ser confirmados con estudios en mayor muestra de trabajadores y detallando aspectos más específicos relacionados con el tipo de Trabajo. Esto mismo ocurre con el nivel formativo o socio-económico, donde los datos obtenidos parecen indicar una tendencia a repercutir en estas patologías. Existen estudios publicados sobre la influencia de los aspectos socioeconómicos y raciales en relación con patologías del tracto urinario inferior. pero no con estos aspectos laborales considerados en este trabajo , por lo que sería aconsejable continuar en esta línea de trabajo, ampliando el colectivo de trabajadores o matizando aspectos específicos que permitan corroborar la tendencia aquí observada.

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