Exploración ultrasonográfica de tiroides

La Ecografía tiene 3 aplicaciones en el estudio de la imagen de mama: 1) detección primaria, 2) detección secundaria y 3) diagnóstico. La ecografía no tiene actualmente una utilidad demostrada en la detección primaria de cáncer de mama pero se sigue investigando su detección secundaria (tras la mamografía).

Para la ecografía mamaria se utilizan transductores de alta frecuencia adaptados para el estudio de campo cercano. Los transductores utilizados para la ecografía mamaria suelen tener circuitos lineales de enfoque electrónico. Se requiere transductores con una frecuencia mínima de 7MHz. Estas redes lineales pueden enfocarse electrónicamente con el eje mayor del transductor, pero no con el eje menor.

*La promediación de volumen puede alterar la ecogenicidad hasta el punto de que las lesiones quísticas parecen falsamente sólidas y las lesiones sólidas hipoecoicas se vuelven isocecoicas y poco llamativas. Los transductores de 7.5-12 MHz que se utilizan habitualmente en ecografia de mama enfocan a 1.5-2 cm, una distancia focak ideal para la ecografía mamaria, que limitan la promediación de volumen.

Como normalemnte las lesiones aparecen inmediatamente por debajo de la piel en la mamografía o que son palpables y tienen el tamaño de un guisante o aun menor son las más expuestas al problema de promediación de volumen y deben examinarse siempre a través de alguna separación acústica. En algunos casos, basta con presionar menos para alterar la posición de la zona focal del eje corto y evitar la necesidad de una separación.

La posibilidad de dividir la pantalla tiene utilidad enorme en el diagnóstico por imagen de mama. La división de la pantalla se utiliza sobre todo para comparar imágenes especulares en las mamas derecha e izquierda y documentar el tejido fibroglandular asimétrico produce una asimetría mamográfica o una masa palpable.

Para detectarse lesiones extensas o procesos multifocales o multicéntricos pueden emplearse técnicas especiales. Existen diferentes métodos para ampliar el campo de visión. Se puede combinar la pantalla dividida, las imágenes convexas virtuales o el campo de visión extendido.

Técnica

Se requieren anotaciones de la localización de la imagen mamaria, necesario documentar el lado derecho o izquierdo, la posición horaria en el plano frontal, la distancia al pezón y la orientación del transductor. Se pueden utilizar cinco zonas para anotar la distancia del pezón- SA para la posición subareolar, AX: segmento axilar, y 1,2,3, para unos anillos concéntricos  de anchura idéntica que van desde el borde  areolar hasta el límite de la mama (1 es el anillo central, 2 el anillo medio y 3 el anillo exterior). Cambien se puede documentar la posición del pezón en centímetros o por zonas, y este método es cada vez más utilizado ya que se considera que es menos subjetivo  y variable que el método de los anillos. La orientación del transductor puede ser longitudinal, transversal, radial o antirradial. La ecografía radial tiene la ventaja de que los conductos centrales se orientan radicalmente a partir del pezón y la exploración de un plano paralelo al eje longitudinal del conducto es la que menor permite visualizar los componentes de un carcinoma total in situ (CDIS) que invaden los conductos circundantes a partir del tumor original.

La identificación de los componentes intraductuales de un tumor pueden reducir el riesgo de clasificar erróneamente un nódulo sólido como benigno o probable benigno, y también puede ayudarnos a visualizar mejor la verdadera extensión de los componentes CIDS de las lesiones malignas invasoras e intraductuales mixtas. Cuanto más lejos se encuentre una lesión del pezón debido a la tortuosidad del conducto o a que el conducto estudiado es una rama que no tiene una orientación perfectamente radical. El operario debe comparar los planos radiales internos con el plano radial externo verdadero en relación con el pezón. El plano radial interno es paralelo al eje longitudinal de los conductos en la región de interés. Al evaluar un nódulo sólido lo que nos interesa es saber si la lesión esta creciendo hacia los conductos que la rodean. La mejor forma de conseguirlo es utilizar un plano de exploración paralelo al eje longitudinal de los conductos en la región del nódulo sólido. Para la profundidad se emplearan 3 zonas: A para el tercio superficial B para el tercio medio y C para el tercio más profundo de la mama.

Documentación de las lesiones

Las lesiones deben examinarse íntegramente en 2 planos ortogonales para poder evaluar la superficie, las características internas y la morfología. Se debe obtener copias impresas en 2 planos ortogonales como mínimo, que puedan ser los planos radial y antirradial. Se debe registrar cada plano ecográfico con y sin calibrador. Es importante documentar el diámetro máximo de la lesión, un indicador pronóstico muy importante. Si el diámetro máximo no coincide con los planos longitudinal, transversal, radial o antirradial, se debe obtener nuna proyección oblicua adicional, paralela al eje longitud de la lesión, con y sin calibrador. Es especialmente importante utilizar placas sin calibrador para las lesiones pequeñas, en las que el calibrador pueden interferir en la evaluación de las características superficiales.

Artículo escrito por la Dra. Shantal Sierra Doroteo

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