Ecografía pancreática

Antes de los años 70, los estudios por imagen del páncreas se limitaban a mostrar las estructuras adyacentes o su vascularización mediante las angiografías. La llegada de la ecografía convirtió la visualización del páncreas en una realidad.

Hoy en día la ecografía abdominal es la primera exploración que debemos realizar en los pacientes con sospecha de enfermedad pancreática.

Los principales objetivos del ecografista son distinguir un páncreas normal de otro anormal y diferenciar las pancreatitis de las neoplasias malignas.

Aspectos técnicos

Hay 2 factores fundamentales que impiden una buena visualización del páncreas: la grasa y la interposición de gas.

La mayor información de la víscera se obtiene mediante cortes ecográficos transversales a nivel subxifoideo.

Procesos inflamatorios

Pancreatitis aguda

Enfermedad frecuente con etiología múltiple, si bien en el 60-85% de los casos se debe a litiasis biliar o a alcoholismo crónico.

La ecografía abdominal constituye la primera técnica de imagen en la evaluación inicial de una pancreatitis aguda, debiendo realizarse en las primeras 24 h. Tiene importancia en el diagnóstico de la pancreatitis aguda, pero sobre todo adquiere relevancia en el establecimiento de su etiología, siendo más sensible que la tomografía axial computarizada o la resonancia magnética en el diagnóstico de litiasis biliar.

La pancreatitis aguda se presenta, la mayoría de las veces, como un aumento difuso y generalizado del tamaño del páncreas, junto con límites y contornos más imprecisos y disminución de la ecogenicidad del órgano

En las formas más graves se pueden observar áreas intraparenquimatosas de carácter quístico, indicativas de la existencia de necrosis o hemorragia.

Los resultados técnicos de la exploración mejoran 48 h después del episodio agudo, al resolverse el íleo paralítico.

Los hallazgos ecográficos en la pancreatitis aguda pueden clasificarse por su distribución (focal o difusa) y por la severidad (leve, moderada y grave).

La pancreatitis focal, que consiste en un aumento de tamaño focal del páncreas se localiza generalmente en la cabeza, y es más frecuente en pacientes alcohólicos y con historia previa de pancreatitis o dolor, lo que demuestra que las pancreatitis focales tienden a ocurrir en el contexto de una pancreatitis crónica.

En una pancreatitis difusa el páncreas es hipoecogénico respecto al hígado normal y está aumentado de tamaño.

A medida que la inflamación es más severa son más evidentes la disminución de la ecogenicidad y el aumento de tamaño debidos al mayor contenido líquido en el intersticio.

La ecografía no permite distinguir, como lo hace la tomografía axial computarizada, entre pancreatitis necróticas y no necróticas.

Las manifestaciones extrapancreáticas en los pacientes con pancreatitis aguda son importantes y hay que buscarlas, dado que las alteraciones intrapancreáticas tienden a ser subjetivas. Consisten en colecciones líquidas y edema a lo largo de los diferentes planos de partes blandas, se ven como bandas hipoecogénicas adyacentes al páncreas o rodeando el sistema venoso portal.

Las colecciones líquidas extrapancreáticas ocurren dentro de las 4 semanas desde el inicio de la inflamación aguda.

Se emplea el término «seudoquiste» cuando se desarrolla una colección líquida con la pared bien definida, que permanece en exploraciones seriadas durante un intervalo de al menos 4 semanas desde el inicio de la inflamación aguda. Se necesitan aproximadamente de 4 a 6 semanas para que una colección líquida se circunscriba con una pared de colágeno y tejido de granulación vascular. En la fase inicial pueden existir ecos internos y contornos peor definidos, al no estar aún organizado el quiste. Posteriormente la forma es más o menos ovoidea, con contenido anecogénico y con una pared mejor definida17,18

Otros hallazgos extrapancreáticos incluyen: ascitis, engrosamiento del tracto gastrointestinal adyacente (estómago, duodeno y colon) y engrosamiento de la pared de la vesícula, con o sin líquido perivesicular.

En cuanto a las complicaciones vasculares, la más frecuente es la trombosis de las venas peripancreáticas como resultado de la compresión y el estasis sanguíneo. La vena esplénica se afecta con mayor frecuencia, pero también pueden afectarse las venas mesentérica superior y porta.

La arteria esplénica se afecta con mayor frecuencia, pero cualquier rama del tronco celiaco puede ser afectada.

Artículo escrito por la Dra Tannya Reyes Batres

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