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Malformaciones fetales detectables por ecografía en el primer trimestre

Gracias al avance de la tecnología, cada vez son más las malformaciones fetales que se pueden diagnosticar de manera muy precoz, en el primer trimestre de la gestación. No obstante, la mayoría de ellas precisan una confirmación posterior. Las malformaciones que han podido diagnosticar mediante ecografía transvaginal en el primer trimestre son:

Sistema nervioso central

Son las terceras en frecuencia de aparición.

– Espina bífida.

– Anencefalia.

– Encefalocele.

– Holoprosencefalia.

– Quistes de los plexos coroideos.

– Malformación de Dandy-Walker.

– Iniencefalia.

– Exencefalia.

– Hidranencefalia.

– Síndrome de Apert.

Cabeza, cara y cuello

– Acrania.

– Labio leporino y fisura palatina (14 SG)

– Alteraciones de la distancia interorbitaria (11-12 SG)

– Catarata congénita, enoftalmos y microftalmos (principio del 2º trimestre)

Sistema cardiovascular

– Cardiopatía hipertrófica.

– Canal atrio-ventricular.

– Bloqueo cardiaco completo.

– Transposición de grandes vasos.

– Derrame pericárdico.

– Hipoplasia de ventrículo izquierdo.

– Ectopia cordis.

Aparato digestivo y pared abdominal

Son las cuartas en frecuencia de aparición.

– Hernia diafragmática.

– Onfalocele.

– Atresia duodenal.

– Malformaciones de la pared abdominal.

 AFECCIÓN URINARIA

 Son las segundas en frecuencia de aparición.

– Riñón multiquístico.

– Riñón poliquístico.

– Obstrucción urinaria baja.

– Hidronefrosis.

– Riñón pélvico.

– Megavejiga.

Sistema esquelético

 – Cifoescoliosis.

– Artrogriposis.

– Osteogénesis imperfecta.

– Acondrogénesis.

– Pie equinovaro.

– Síndrome de regresión caudal.

– Pie zambo.

– Agenesia de miembros.

Sistema linfático

Son las más frecuentes.

– Traslucencia nucal aumentada.

– Hygroma colli.

– Edema difuso.

EMBARAZO ECTÓPICO

Ocurre en 1.9% de los embarazos documentados y constituye una causa importante de muerte materna en el primer trimestre de embarazo. La exploración ecográfica juega un papel importante en el diagnóstico y localización del embarazo ectópico, así como en facilitar, junto con la clínica y el estado de la paciente, la decisión del tratamiento a seguir. Una edad gestacional precoz no debe hacernos descartar el diagnóstico de embarazo ectópico, ya que la fecha de la última menstruación es con frecuencia incierta. Una gestación intrauterina reduce considerablemente el riesgo de embarazo ectópico pero no hay que olvidar, si bien rara, la posibilidad de embarazo heterotópico, con una incidencia de 1/2100 a 1/30000. La secreción de βHCG comienza muy precozmente en el embarazo y alcanza sus valores máximos entre las 9-11 semanas de gestación. Mediante ecografía transvaginal se debe ser capaz de visualizar un saco gestacional intrauterino en el 100% de las gestaciones normales cuando la βHCG excede 2400 mIU/ml en sangre. Cuando la βHCG está por debajo de ese límite y no hay saco gestacional intrauterino, el diagnóstico puede ser un embarazo intrauterino precoz, un aborto, o un embarazo ectópico, y por tanto está indicado un seguimiento cercano. La localización más común del embarazo ectópico son las trompas de Falopio.

La localización más común del embarazo ectópico son las trompas de Falopio. De estos, el 75-80% están localizados en la región ampular, 10% en la porción ístmica, 5% en las fimbrias y 2-4% en la porción intersticial. La imagen ecográfica más frecuente es una masa anexial extraovárica.

El movimiento independiente de la masa y el ovario, inducido por un ligero movimiento con la sonda, está fuertemente asociado con el embarazo ectópico. Hay que tener en cuenta que un 26% de los embarazos ectópicos presentan una ecografía vaginal normal.

Ecográficamente en un embarazo ectópico podemos encontrar:

– Hallazgos intrauterinos:

Normal.

Decidua engrosada sin saco gestacional o conteniendo

pseudosaco gestacional.

– Hallazgos extrauterinos:

o Normal.

o Embrión vivo.

o Masa anexial conteniendo vesícula

vitelina o embrión sin latido cardiaco.

o El signo del anillo tubárico.

o Líquido libre en fondo de saco de Douglas.

o Fluido ecogénico (Hemorragia)

o Quiste anexial simple.

o Masa anexial compleja o sólida, sin contener vesícula vitelina o embrión.

Otras localizaciones infrecuentes incluyen los ovarios, abdomen, cuello uterino y cicatrices uterinas.

No hay que olvidar el papel del Doppler-color que nos ayuda a confirmar el diagnóstico, teniendo en cuenta, no obstante, que una imagen de vascularización alrededor del quiste puede corresponder también a un folículo o cuerpo lúteo.

GESTACIÓN MÚLTIPLE

Se puede identificar muy precozmente, con tan sólo, la visualización de 2 vesículas vitelinas. Hay que tener cautela porque existe una tasa elevada de reducciones espontáneas. Es muy importante el estudio de corionicidad, por los riesgos de complicaciones durante la gestación, según sea el embarazo bicorial o monocorial. A partir de la octava semana es el momento adecuado para apreciar la fina membrana que separa las gestaciones biamnióticas monocoriales o la más gruesa que separa las biamnióticas bicoriales.

En el embarazo bicorial, el signo lambda (entre la semana 10-14), aparece como una lengüeta de tejido coriónico que se proyecta hacia la base de la membrana intergemelar donde se une a la placenta. En la gestación monocorial aparece el signo de la T.

Artículo escrito por el  Dr. Franco Padilla Diego Armando

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