Skip links

Patologías de la Vesícula Biliar

Colecistitis Enfisematosa

Es el producto de la infección vesicular con organismos productores  de  gas  (Clostridium  welchii,  E.  coli)  o  anaerobios (Streptococos). La afección primaria es la oclusión de la arteria cística a lo que sobreviene la infección. Los diabéticos varones tienen una mayor incidencia de esta afección. La radiología y la tomografía son eficientes en el diagnóstico. El tratamiento engloba antibioticoterapia, y colecistectomía.

Colecistitis Crónica Litiásica

Es la patología más frecuente de la vesícula. Habitualmente se origina de forma insidiosa, pero puede ser subsecuente a un cuadro agudo.

Patología.-  La pared se presenta engrosada y en ocasiones calcificada. El contenido es un turbio sedimento llamado barro biliar. Se encuentran los cálculos en su interior y en algunos casos cubiertos de una red fibrosa. Histológicamente se evidencia una pared engrosada con infiltración linfocitaria y a veces destrucción de la mucosa.

Clínica.- Es difícil de diagnosticar debido a sus escasos síntomas. Son frecuentes las náuseas aunque no los vómitos. Son igualmente notorias las molestias epigástricas después de comidas ricas en grasas. El dolor postprandial se alivia con los antiácidos.  Se encuentra signo de Murphy.

Diferencial.-  Son relativamente frecuentes la intolerancia a las grasas, la flatulencia, malestar postprandial. Si los síntomas persisten ulteriores a la cirugía, debe pensarse en úlcera péptica,  hernia  hiatal,  intestino  irritable,  infecciones  urinarias, dispepsia, síndrome de Fitz-Hugh-Curtis, etc. Además es necesaria una adecuada evaluación psicológica. Es una patología de buen pronóstico, sin embargo, una vez que aparece el primer episodio de cólico, las remisiones prolongadas son infrecuentes.

Tratamiento.-  Dependiendo  del  estado  del  paciente  puede iniciarse con medidas conservadoras. Debe corregirse la obesidad y evitar las grasas en la dieta.

La colecistectomía laparoscópica electiva está indicada en los casos  que  presentan  sintomatología.  Son  normales  las  elevaciones  leves  transitorias  de  bilirrubina,  fosfatasa  alcalina; sin embargo elevaciones importantes deben ponernos sobre aviso de peritonitis postoperatoria.

Colecistitis Alitiásica Aguda

Entre el 5% y 10 % de los adultos y el 30% de los niños, las colecistitis  se  producen  en  ausencia  de  litiasis  vesicular.  Es más frecuente en hombres que en mujeres. Entre las causas frecuentes está la cirugía mayor no biliar, politraumatismos, quemaduras graves, partos recientes, ventilación mecánica, nutrición parenteral total, diabéticos, enfermedad de Crohn, Síndrome  de  Sjögren,  drogas  citotóxicas,  infección  por  V. cholerae. No está clara su fisiopatología, los factores aparentemente influyentes son el estasis biliar, el uso de opiáceos (disminuye el vaciamiento de la vesícula al aumentar el tono del esfínter de Oddi), y el shock ya que dificultan la irrigación por parte de la arteria cística.

La clínica corresponde a la de colecistitis aguda: fiebre, leucocitosis,  dolor  en  hipocondrio  derecho,  sin  embargo  el diagnóstico  es  muchas  veces  difícil,  pues  el  paciente  suele estar intubado, con analgésicos, bajo ventilación mecánica y  con  analgésicos  narcóticos.  Se  puede  observar  colestasis en los datos de laboratorio.  Su mortalidad duplica a la de la colecistitis litiásica. Se puede complicar con gangrena y perforación.  Es indicación urgente de colecistectomía.

Colecistitis Alitiásica Crónica

Es  de  diagnóstico  difícil,  pues  la  clínica  remeda  bien  otros cuadros, además la ecografía y la colecistografía oral son normales.

Es útil en el diagnóstico la aplicación de colecistoquinina intravenosa  al  realizar  una  colecistografía  oral.  Reproduce  el cuadro clínico de 5 a 10 minutos y se ve la vesícula hipocontráctil en la colecistografía oral.

Colecistitis tífìca

Los microorganismos de la circulación se filtran en el hígado y se excretan a través de la bilis. Pese a esto tan sólo el 0.2% de los pacientes con fiebre tifoidea infectan su vesícula.

Colecistitis tífìca aguda.-  Es rara, se presenta en la segunda semana de la enfermedad, a veces incluso en el período de convalecencia. Puede en ocasiones perforar la vesícula.

Colecistitis tífìca crónica y estado de portador.-  Cursa de manera asintomática, y los pacientes expulsan Salmonella por las heces. En este estado el agente es susceptible a la terapia antibiótica. La colecistitis crónica tífìca no está ligada a mayor formación de cálculos.  Si no hay infección concomitante del árbol biliar, la colecistectomía es una maniobra terapéutica eficaz. La infección responde a ampicilina.

Artículo escrito por el Dr. Jonathan Herrera Delgado

Inscripciones para curso

Inscripciones para Diplomado

diplomadomedico.com

× ¿Cómo puedo ayudarte?