Recomendaciones para ultrasonido de abdomen

  1. Recomendaciones.
  2. Preguntar estado y antecedentes del paciente y que tenga vejiga distendida, condición de envío y otros estudios.
  3. Estudio abdominal siempre completo y con ayuno de 6 a 8hrs.
  4. Iniciar siempre el pélvico por la vejiga distendida (nunca de forma excesiva) para su vaciamiento, y efectuar estudio postmiccional y tener hallazgos en la región pélvica importantes después de ello.
  5. Llenado vesical: lleva hacia arriba asas intestinales, es una ventana acústica para órganos pélvicos, para uso de transductor intracavitario para pelvis femenina.
  6. Continúa examen glándula hepática intercostal y subcostal, posterior vía biliar, tanto en eje longitudinal como transversal, con cambios de posición para ver niveles y cálculos móviles y de ser necesario dieta de Boyden para ver contractibilidad de la vesícula.
  7. Se sigue con la glándula pancreática, de forma de bastón con referencia estando atrás del estómago, la cola del páncreas en decúbito ventral utilizando polo superior de riñón como ventana acústica.
  8. Examen de riñón es al terminar glándula hepática (derecho), posterior a estudio de páncreas, el bazo y el riñón izquierdo, en decúbito dorsal, pero asociar el decúbito ventral para mediciones renales y de su corteza.
  9. En uropatía obstructiva aun mínima, mejor en decúbito ventral.
  10. Escribir inmediatamente el estudio para evitar errores.
  11. Mesa de exploración no más de 50cm de altura y banco a 40cm de altura de acuerdo a la estatura del ultrasonografista, posición con una flexión de 90% de las extremidades inferiores, tronco recto y posición natural del hombro, no ejercer demasiada presión con el transductor, solo su peso sobre el paciente, evitar rotaciones excesivas de articulación del hombro, elegir transductor dependiendo de la profundidad a estudiar.
  12. Patología biliar.
  13. La habitual es inflamación y cálculos biliares, y raro, carcinomas.
  14. Vesícula biliar: saco piriforme, con cuello con pliegues denominados válvulas espirales de Heister, donde pueden depositarse cálculos; pueden existir evaginaciones de la mucosa llamados senos de Rokitansky-Aschoff, donde puede iniciarse un cálculo o inflamación.
  15. Anomalías congénitas: rara y generalmente sin importancia clínica. Varían desde ausencia hasta duplicación del cístico, tabiques, fondo de vesícula plegado (en gorro frigio, que cuando es muy pronunciado, puede condicionar vaciamiento incompleto estancando bilis y eventualmente puede formar cálculos), localización aberrante, atresia o agenesia con obstrucción biliar que puede conducir a cirrosis biliar obstructiva.
  16. Cálculos biliares:  aumentan con la edad, 2 a 1 más frecuente en mujeres, pueden asociarse a enfermedad de Crohn, no se pueden contar ni medir con la ultrasonografía, en piocolecisto, no son visibles, debe medirse la vesícula en sus eje longitudinal y transverso vía interconstal y subcostal, debiendo valorarse por ejemplo edema como un halo hipoecogénico por su contenido acuoso. La exploración se hace en decúbito dorsal, en inspiración y espiración así como intermedios para estudiarla mejor. Los diámetros en promedio pero sin ser una ley, son 10cm en sentido longitudinal y 5 en sentido anteroposterior y transverso.
  17. Las vías biliares.
  18. Adyacentes e la vena porta y ramas de arteria hepática, el hilio hepático mide 30mm de longitud y se une al cístico para formar conducto colédoco, que mide 70mm y cursa anterolateral derecho a la vena porta, se une en porción distal por detrás del páncreas, con este a la 2da porción del duodeno, con múltiples variedades. Debe usarse una ganancia baja y mediciones realizarse del contorno interno de un lado al otro, siendo el diámetro no mayor de 5mm y en colecitectomizados de 7mm por la dilatación crónica no regresan a la normalidad en postoperatorio.
  19. Patología: los cálculos son hiperecogénicos y producen sombra acústica distal, los pólipos igual pero sin sombra acústica; la sobra debe ser muy bien definida, sino, pueden ser asas intestinales en la zona. En ocasiones de observa lodo o barro biliar, etapa previa a cálculos, que no tiene sombra y cambia de posición al movimiento del paciente. El espesor de la pared de la vesícula, de 2 a 3mm, siendo la condición más frecuente de engrosamiento la colecistitis aguda. El sitio de mayor molestia es el signo de Murphy, igual al clínico es el ultrasonográfico.  En colecistitis crónica también puede haber engrosamiento e irregularidad de la pared vesicular, y si es demasiada, descartar neoplasia, siendo el melanoma como metástasis el más frecuente. La dilatación de la vesícula biliar puede apreciarse en obstrucción del císitico condicionando hidrocolecisto, con una forma esferoidal con mayor tamaño. El signo de “cañón de escopeta” por dilatación de conducto biliar es la imagen que se observa con la rama adyacente de la vena porta normal, con las vías dilatadas tienen un patrón serpiginoso. Los tumores son muy raros. La dilatación quística de la vía es la enfermedad de Caroli que es congénita.

Artículo escrito por el Dr Alfredo Rascón

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