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Abordaje diagnóstico por imagen en patología benigna de la vesícula y vías biliares

La ultrasonografía forma parte esencial en la valoración de la vesícula biliar y la vía biliar, junto con la TC y la IRM, la ecografía ha permanecido como herramienta primaria de la patología biliar, y ahora con la modalidad  base de medios de contraste, la ultrasonografía gana enorme terreno como Gold estándar en la valoración de la vía biliar.

Comenzaremos diciendo que los conductos hepáticos derecho e izquierdo que posteriormente formaran el hepático común y posteriormente el colédoco, no requiere de se visualizarse en ramas terciadas, la visualización de e4stas ramas regularmente en un dato de patología que deberá indagarse.

Las ramas de primer orden  no deben medir más allá de 2 mm.

El calibre del colédoco sin antecedentes de enfermedad biliar no debe ser mayor de 7 mm,

La técnica para visualización de los conductos hepático radica en cortes longitudinales y transversales, símiles a los realizados para visualizar el hígado, además necesitamos un estudio centrado para evaluar el hilio hepático, teniendo en cuenta que esta orientación requiere de un plano oblicuo, para mostrar la longitud de los ángulos hepáticos derecho e izquierdo. Por eso requerimos una proyección oblicua subcostal. Además de que la sugerencia para visualización de la vía hepática es siempre observarla con ecografía armónica.

La falta de visualización de la vesícula se debe frecuentemente a colecistectomía previa, contracción fisiológica, colecicistis crónica, vesícula biliar llena de aires o enfisematosa, localización ectópica.

Quiste de colédoco es una entidad frecuente en oriente con una proporción de mujeres 4:1, estos quistes pueden dividirse en 5 tipos y suelen descubrirse por USG con síntomas de colecistitis, debido a que existe un factor de riesgo para colangiocarcinoma los quistes deben de extirparse y previamente explorarse por medio de CEPRE.

La enfermedad de Caroli es una entidad rara que se presentas de forma congénita regularmente es de origen intrahepatica, existen dos formas de la enfermedad la simple y la clásica, y la que aparece en la fibrosis periportal.

Los trastornos de la vía biliar ocupan un aparte importante de la patología abdominal, más de 95% de las enfermedades biliares son atribuibles a colecistitis. De los estadounidenses  de más de 40 años, el 40% tiene litos en la vesícula biliar, y del 10 al 30% presentaran algún padecimiento en algún momento de su vida.

La litiasis biliar se desarrolla en el momento en que las sales biliares y la lecitina no es suficiente para mantener diluido al colesterol. Del 20 al 30% de los adultos en los países desarrollados presenta litos, el 80% de los cuales son silentes.

El cólico biliar tiene una duración de 6 hrs como máximo en cambio la colecistitis tiene una duración mayor, mientras que el primero requiere solamente de analgésicos, el segundo requiere de internamiento médico.

El objetivo del presente estudio es señalar el abordaje diagnóstico por imagen actual en pacientes con patología benigna de la vesícula biliar y vías biliares.

El primer método con el que debemos explorar al paciente con dolor en la región de los cuadrantes superiores es el ultrasónico ya que tiene un sensibilidad del 83% y una especificidad del 95%

El diagnostico de litiasis vesicular se basa en 3 criterios:

  1. Cálculos que aparecen como imágenes escogencias.
  2. Asociados a sombres acústicas.
  3. Movilidad de los cálculos flotantes.

En la colangitis el USG es el tratamiento inicial de elección, pues es menos invasivo y es de costo más accesible, sin embargo la TC tiene más precisión en el lugar de la obstrucción.

La tasa de errores diagnósticos de litiasis por USG es de 3 %

El signo de Murphy ultrasonografico hace mención al dolor precisamente debajo del transductor es por eso que tiene mayor sensibilidad que el Murphy clínico.

Acorde a la literatura la vesícula debe medir entre 7-11 cm de longitud. Y de 1.5 a 4 cm de diámetro, sin embargo en la experiencia de quien realiza el artículo una distención de más de 7 cm debe hacernos pensar que el órgano ha sido afectado de antemano con procesos inflamatorios crónicos

El engrosamiento de la vesícula biliar no debe ser mayor de 3 cm

El signo de Wes.: se refiere al hecho de no identificar, la luz vesicular, observándose en la fosa vesicular una sombra acústica que corresponde a un molde calculoso vesicular.

Artículo escrito por  el Dr. Carlos Oropeza

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