Diagnóstico de fibrosis y cirrosis utilizando medidas de rigidez en enfermedades de esteatosis hepática no alcohólica.

La esteatosis hepática no alcohólica es una de las enfermedades más comunes del hígado y que se presenta a nivel mundial, por lo tanto urge un nuevo método de diagnóstico que no sea invasivo. Por eso el objeto de estudio fue evaluar la certeza del uso de la elastografía transitoria para el diagnóstico de la fibrosis y cirrosis en pacientes con NAFLD (por sus siglas en inglés Non Alcoholic Fatty Liver Disease) y para estudiar los factores asociados a la diferencia entre elastografía transitoria con la histología. Se utilizaran 246 pacientes de manera constante de grupos étnicos quienes tuvieron buenos resultados mediante la elastografía transitoria, además de un buen espécimen para la biopsia de hígado.

La elastografía resultó mejor y mucho más acertada para la mayoría de los pacientes en comparación con la biopsia de hígado.

La elastografía transitoria es un método no invasivo para el diagnóstico de fibrosis hepática, tiene un alto grado de precisión para predecir fibrosis y cirrosis en pacientes con hepatitis viral. El propósito del estudio fue evaluar el grado de precisión de la elastografía transitoria frente a los exámenes bioquímicos para el diagnóstico de fibrosis y cirrosis.

Para el estudio se utilizaron pacientes que han recurrido a la biopsia de hígado y pacientes de 18 años en adelante; hombres y mujeres con consumo regular de alcohol, y pacientes con enfermedades relacionadas con el hígado fueron excluidos del estudio.

Durante el estudio, la histología del hígado sirvió como el pilar para evaluar que tan certero es el diagnostico a través de la elastografía transitoria, los resultados fueron favorecedores.

La elastografía transitoria puede realizarse en la mayoría de los pacientes con esteatosis hepática y sobre todo es mucho más precisa en comparación con la biopsia de hígado, la que presento un margen de error mucho más amplio.

La elastografía demostró ser un método relativamente nuevo, no invasivo y preciso que puede ser utilizado para el diagnóstico de la fibrosis avanzada.

La manera correcta para realizar un ultrasonido de hígado es con el paciente en decúbito dorsal tras un ayuno prolongado de 6 horas como mínimo (incluyendo cualquier sólido, líquido e incluso tabaco) para que haya poco gas intestinal y la vejiga no esté contraída.

El hígado es un órgano intraperitoneal que se localiza en el hipocondrio derecho cubierto por las últimas costillas de la parrilla costal derecha abarcando hasta el epigastrio y flanco derecho, por lo que deben evaluarse las proyecciones supino y oblicua anterior derecha si el paciente puede moverse o se le puede mover.

Se inicia con un abordaje intercostal para obtener la primera proyección que es la del lóbulo hepático derecho en relación al riñón derecho de esta manera iniciamos la evaluación de la ecogenicidad del hígado en el paciente y generalmente debe ser isoecoico al del parénquima renal  derecho; a continuación se hace la toma de dimensiones del lóbulo hepático derecho, izquierdo y de los vasos intrahepáticos; es importante la interrupción de la respiración ya que permite la libre exploración de la cúpula del hígado, la que con frecuencia se aprecia como un punto negro para la ecografía .

Para un estudio completo deben obtenerse las proyecciones sagital, transversa, coronal y oblicua subcostal. Las principales imágenes deben ser del lóbulo hepático en corte sagital para la toma de medidas, que van desde 15 cm. Con buena visualización de bazos intrahepáticos y diafragma; el lóbulo hepático izquierdo, con una dimensión no mayor a 10 cm. del que vamos a tomar medida a partir del ligamento falciforme hasta el borde costal izquierdo, dicha imagen se toma con el transductor en forma transversal; los vasos intrahepáticos del sistema porta y los derivados de las venas suprahepáticas. Su buena visualización descarta el diagnostico de esteatosis hepática; además, es importante descartar cualquier patología de un patrón obstructivo.

Este estudio se puede complementar  con la valoración de la vesícula biliar y del árbol biliar. En caso de encontrarse cualquier patología, la descripción de su localización será a través de la anatomía o la división de la cavidad.

Artículo escrito por el Dr. Héctor Paris del Castillo López

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