Hígado graso no alcohólico: su diagnostico en la actualidad

ESTUDIOS DE LABORATORIO

La sensibilidad del ultrasonido varía por diversos factores, primero, hay diferencias importantes en los criterios para definir esteatosis y fibrosis, particularmente la importancia de la atenuación posterior del rayo, pues tanto la esteatosis como la fibrosis producen un patrón de ecos brillantes, pero la fibrosis se caracteriza por un patrón áspero de ecos que se distinguen de los ecos gruesos y finos de la esteatosis.

Segundo, diferencia entre los transductores utilizados; la atenuación y dispersión posterior es considerablemente menor con el rayo de 3.5 MHz que con el de 5MHz; además se ha visto que al utilizar los transductores de 10 y 3.5 MHz de forma conjunta, la atenuación dependiente de la frecuencia de un rayo que pasa por el hígado se correlaciona con su contenido de grasa, la sensibilidad incrementa con la gravedad de la esteatosis.

Otras modalidades de ultrasonido

  1. Ultrasonido doppler: La infiltración grasa del hígado puede cambiar la forma de la onda Doppler de las venas hepáticas; los pacientes con hígado graso tienen alto grado de anormalidades en la misma, que puede ser bifásica o monofásica; este hallazgo se explica por el efecto compresor del depósito de grasa en los hepatocitos que circundan las venas hepáticas. Sin embargo no hay correlación entre el grado de infiltración grasa y el patrón de ondas provenientes de las venas hepáticas.
  2. Ultrasonido con contraste: Moriyasu y colaboradores evaluaron los cambios en la acumulación de microburbujas en el hígado después de la inyección de Levovist. La mayor intensidad de contraste del ultrasonido estuvo deprimida y hubo desaparición de las microburbujas más rápidamente en lo pacientes con esteatohepatítis no alcohólica, por lo que estos cambios se correlacionan con el grado de fibrosis centrilobular y perisinusoidal.
  3. FibroScan: Determina la dureza del hígado con cambios fibróticos por elastografía transitoria esta se basa en una estimulación mecánica intermitente que permite la separación sensible, a tiempo, de la onda refleja desde la ola transmitida, que disminuye la sensibilidad de las ondas límite. El ultrasonido de pulso de ecos se usa para seguir la propagación de esta onda cortada, lo que permite medir la velocidad de la misma. La velocidad se relaciona, directamente, con la elasticidad del tejido e incrementa mientras el hígado tiene mayor fibrosis. El operador puede controlar el grosor de la sección de tejido medida, que generalmente se encuentra entre 3cm de la superficie y tiene un grosor de 2 a 4 cm dentro del órgano.

La elastografía transitoria es un método confiable para detectar fibrosis significativa o cirrosis en pacientes afectados por la enfermedad, este estudio puede determinar la progresión de fibrosis hepática en los pacientes con esteatohepatítis no alcohólica (NASH) es efectiva para su vigilancia a largo plazo, este estudio demostró que la dureza del hígado, evaluado por FibroScan, y la edad son factores pronósticos de fibrosis, sin embargo encontraron variabilidad significativa al medir la dureza el hígado, y concluyeron que el FibroScan no es un sistema confiable, las limitaciones teóricas de esta técnica se asocian con la calidad de la ventana o las características del tejido hepático.

Tomografía

La densidad hepática estimada por TAC es más confiable que el ultrasonido para detectar y graduar una infiltración grasa del hígado, al aumentar la esteatosis, la atenuación del hígado disminuye.

El índice de atenuación del hígado y el hígado-bazo son útiles para evaluar la historia natural del hígado graso y los cambios inducidos por el tratamiento. Las zonas libres de grasa resultan en especificidad mas elevada y reducida sensibilidad.

El hígado graso también se manifiesta como una reducción significativa en el incremento de la fase portal. Se aprecia crecimiento leve del bazo en casos de hígado graso no alcohólico y el volumen del mismo se correlaciona positivamente con el contenido de grasa hepática.

Resonancia magnética

La técnica más certera es la de desplazamiento químico de gradientes de cos en secuencias de pulso o técnica de Dixon. Cuando el contenido de grasa del hígado e acerca a 50% de los voxeles en el hígado, este aparece más oscuro en relación con el bazo; la pérdida de intensidad de la señal en imágenes fuera de fase es más prominente en pacientes con degeneración grasa moderada y leve.

Las modalidades emergentes cono la resonancia magnética pesada por difusión y la resonancia magnética por espectrocospía, son capaces de distinguir, de forma no invasiva la esteatohepatítis no alcohólica.

Los índices del metabolito fosfato se encuentran más altos en pacientes en pacientes con esteatohepatítis no alcohólica, comparados con los controles, específicamente mayor elevación de fosfomonoésteres-fosfato y menor índice de ATP-fosfato.

COMENTARIO

Este articulo aunque en apariencia no tenga nada que ver con el tema de ultrasonido me gusto y quise compartirlo pues nos muestra diversas maneras de diagnosticar l Hígado graso no alcohólico una patología muy común en nuestro entorno de consulta, además que me pareció muy practico pues nos explica de una manera muy detallada que podemos encontrar ecográficamente en cada uno de los casos  aunque no cuenta con imágenes esta muy detallado y con práctica podemos observar lo que aquí se describe.

Es importante saber diferenciar las distintas lesiones y que tan práctico puede ser el ultrasonido para el diagnostico que esta patología, que si bien no es exacta nos ayuda mucho a generar una base diagnostica también enfocada a los antecedentes del paciente.

Artículo escrito por la Dra Karla Amador

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