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SonografÍa de bazo y timo como elemento evaluador de la respuesta inmune en niños con infecciones recurrentes.

El bazo es un órgano linfoide. Funciones: maduración de los glóbulos rojos, participa en el metabolismo del hierro, se forman aquí los anticuerpos de clase IgM e IgG, y destrucción de bacterias mediante fagocitosis.

El aumento de volumen del bazo puede ser el primer signo de enfermedad: mononucleosis infecciosa, paludismo, tuberculosis, insuficiencia hepática, cirrosis, colangitis esclerosante, fibrosis quística, atresia biliar, linfoma, leucemia, anemia hemolítica inmunitaria.

Disminución de volumen del bazo: tratamiento quirúrgico, infarto esplénico.

El bazo no está conectado a la circulación linfática y está especializado en filtrar y retener los antígenos que llegan por la sangre. Los niños con alteración del sistema inmune tienen mayor susceptibilidad para adquirir infecciones. En este grupo se encuentran los niños con infecciones recurrentes ya sea por factores de riesgo o por inmunodeficiencias primarias.

Es importante evaluar el estado inmunológico de estos pacientes con la finalidad de utilizar calendarios especiales de vacunación en determinadas situaciones.

El timo es el órgano central para la inmunidad mediada por células donde se desarrollan los linfocitos T.

El propósito del estudio es tomar las dimensiones del bazo en niños con infecciones recurrentes, con el propósito de llegar  a describirlas como marcador diagnóstico y pronóstico en estos niños, tomando en consideración la función del bazo en la maduración de los linfocitos B y como órgano donde ocurre la dinámica de la respuesta inmune.

Además con el propósito de explorar la  posible relación entre las características tímicas y las dimensiones del bazo, teniendo en cuenta que para lograr una adecuada respuesta inmune natural, se requiere de la integridad del sistema inmunológico.

Se estudiaron 81 pacientes (51 niños, 30 niñas). El área tímica y esplénica fueron medidas por ecografía mediastinal y abdominal respectivamente. Se realizaron cortes transversales y longitudinales con el objetivo de determinar el largo, ancho y profundidad; las características del tejido, existencia o no de calcificaciones, así como la posibilidad de imágenes patológicas.

Se evaluaron los siguientes parámetros: área tímica, índice esplénico, longitud del bazo, peso del bazo. Se tomó como límite inferior  la edad de 6 meses, pues en niños menores de esa edad es muy difícil medir sonográficamente la silueta tímica y como límite superior la edad de 9 años, por encima de esta edad es imposible medir el timo.

En los 81 niños estudiados no se encontraron anomalías en la vascularidad, ni alteraciones en las características del diseño tisular o de la ecogenicidad, ni calcificaciones; la implantación fue adecuada y no se visualizaron imágenes patológicas.

En todos los niños estudiados  la longitud del bazo fue menor en los pacientes con infecciones recurrentes que los valores reportados como normales. Siendo las medidas marcadamente menores en el grupo de 1 a 2 años.

Luego de los dos años de edad comienzan a madurar los mecanismos de defensa específicos, por lo que se constituye la edad de 1 a 2 años un período de inmadurez de estos mecanismos, por lo tanto tienen gran importancia los mecanismos de defensa inespecíficos como la fagocitosis, una de las funciones que realiza el bazo. Por ello es entendible que en pacientes con infecciones a repetición la longitud del bazo sea menor.

La glándula tímica es el órgano central de la respuesta inmune; ahí tiene lugar la diferenciación y maduración de los linfocitos T.  Este órgano puede ser afectado por el uso de esteroides, la malnutrición, la deficiencia de zinc y los procesos infecciosos. La medición de esta glándula por ecografía ha permitido evaluar en forma directa la competencia de la inmunidad celular en niños con infecciones recurrentes.

Luego de su maduración, los linfocitos T y B abandonan el timo y la médula ósea, respectivamente y pasan  a la circulación sanguínea. Las células T maduras viajan a los nodos linfáticos, bazo y tejido linfoide asociado a mucosas. Esto sucede con los linfocitos vírgenes, así como con los linfocitos de memoria que se generan tras la respuesta primaria a un antígeno. Por su parte los linfocitos activados como consecuencia de su respuesta a un antígeno quedan retenidos en el órgano linfoide secundario.

Todo parece indicar que la evaluación  sonográfica del bazo tiene importancia en los pacientes comprendidos entre los 12 y 23 meses con un sistema inmune inmaduro y en aquellos que presentaron depleción del timo. Ya que se encuentran en edades donde se administran inmunógenos importantes ( vacunas) y al tener afectado un órgano central de la respuesta inmune podrían tener una respuesta deficiente.

En todos los grupos de edades se encontró disminución del índice esplénico y el peso del bazo en pacientes con infecciones recurrentes, sin  embargo es notablemente menor el valor de ambos parámetros en el grupo comprendido entre 12 y 23 meses.

Tanto el índice esplénico, como el peso, constituyen medidas indirectas de la masa esplénica funcional.

Artículo escrito por la Dra. Rocio  Martínez Vera

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