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Tumores de ovario: patogenia, cuadro clínico, diagnostico ecográfico e histopatológico

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Constituyen el 3er grupo de tumores en la mujer. La incidencia aumenta de los 35-65 años. Gracias a la ecografía se ha hecho más fácil poder diagnosticarlos, es un método efectivo, económico no invasivo.

La ventaja que ofrece la ecografía transvaginal es que puede detectar masas de menos de 3cm pero solo nos deja ver 10cm de la cúpula vaginal, con la ecografía transabdominal podemos detectar mas 10 cm y al usar el Doppler podemos revisar el flujo para checar si pudiera existir malignidad.

Se le llama asesino silencioso por que no genera síntomas y no hay un método actual que nos ayude a diagnosticarlo de manera temprana. Los tumores más comunes en ovario son benignos, por lo general son degeneraciones quísticas provocadas por algún estimulo hormonal.

Algunos de los tumores al principio son benignos y después se malignizan, siendo en 75-85%. Hay tres técnicas con respecto a los tumores:

  • La división celular sin interrupción y regeneración proporciona una oportunidad para la mutación.
  • Exponer al ovario a cancerígenos.
  • Eventos moleculares desconocidos.

Conforme aumenta la edad de la mujer también aumenta la probabilidad.

Los signos son dolor abdominal, crecimiento del abdomen, rotura, hemorragia, puede haber síntomas gastrointestinales. En las primeras etapas no hay síntomas por lo que es difícil de diagnosticar y no hay un sistema de tamizaje. Afecta a  órganos adyacentes o ganglios, la forma más común es la siembra del peritoneo. Cuando hay una diseminación a órganos generalmente es hematogenea y suele afectar a hígado, hueso y pulmón.

Cuando se hace el diagnostico de cáncer epitelial de ovario este por lo común ya se disemino a la cavidad peritoneal.

El diagnostico por ecografía se prefiere de manera transvaginal, por que no se necesita preparar a la paciente, además de que se ven mejor las imágenes. El principal uso de la ecografía es para revisar si hay o no masas abdominales, la localización y la estructura. Además puede ayudar en una biopsia como guía, se le puede dar seguimiento al paciente después de la cirugía y si se requiere hacer una en primer lugar.

Cuando un tumor es de probable baja malignidad suele presentar bordes lisos, contenido anecóica, limitado, sin tabiques. Si se empieza a observar que no hay regularidad, tabiques, que sea de gran tamaño la masa o que se observe ascitis, estos son signos de malignidad.

Cuando son pequeños los tumores puede que no se localicen por ultrasonido. Hay algunos tumores benignos que por su complejidad pueden simular tumores malignos (teratoma, fibromas, etc.). En los últimos años también se ha utilizado el Doppler para ayudar a diferenciar, ya que por la circulación de la tumoración se puede ver si hay alguna angiogénesis patológica.

El médico tratante siempre debe de tener en cuenta de que nunca se debe de dar por hecho malignidad o benignidad solo por imágenes. Se debe dejar el diagnostico definitivo al estudio histopatológico.

Los tumores epiteliales son comunes en la 6ta o 7ma década de la vida, mientras que en menores de 20 años son más comunes los tumores germinales. Casi siempre son serosos o mucinosos y llegan a medir más de 15 cm  y se consideran malignos cuando hay bilateralidad o se observan metástasis.

Los cistadenomas serosos cuando son benignos son como quistes, redondos y de paredes delgadas y lisas y pueden o no tener tabiques finos.

Los mucinosos por lo general son benignos, solo el 10-15 % son malignos. Hay tres formas, la quística unilocular, la multilocular que es el más frecuente y tiene aspecto de panal de abejas y la anárquica que es mixta.

Los tumores endometriales casi por lo general son malignos, parecen carne o hígado, sólidos y con aéreas de hemorragia. Suelen ser grandes. Al principio se observan como un quiste simple, pequeño y delimitado y son homogéneos, o pueden llegar a ser sólidos complejos y difíciles de diferenciar.

Se deben valorar 3 criterios a la hora de revisar un tumor.

  • El criterio intrínseco que es revisar en si al tumor, si tiene vegetaciones, tabiques, paredes, etc.
  • El área local o sus alrededores como intestino, utero, etc.
  • Revisar a distancia que no haya ascitis, revisar riñones, hígado, etc.

Todo tumor de ovario se debe considerar maligno y se debe analizar con una biopsia. Alrededor del 80% de los cánceres de ovario se detectan en estadios avanzados con una supervivencia no mayor a 5 años. Para poder estadificarlo es necesaria la exploración y el estudio patológico, el pronóstico depende de tal.

Gracias a la ecografía podemos detectarla y así realizar estudios más profundos.

Comentario

El cáncer de ovario es uno de los tipos de cáncer más comunes en la mujer, es un cáncer que no da signos ni síntomas y que lamentablemente se descubre en estadios avanzados cuando no mucho se puede hacer en algunas ocasiones. Realizar un estudio de ultrasonido debería de volverse una rutina en pacientes en edades fértiles y con menopausia y post-menopausia, con un simple estudio que no toma más de 10 minutos podemos detectar un sinfín de patologías ya sean benignas o malignas y así podríamos diagnosticarlas de manera temprana. Hay algunas pacientes que no desean hacerse el estudio de manera transvaginal por la incomodidad que genera, pero para esto tenemos el estudio transabdominal que nos puede orientar o darnos una idea de lo que pudiera estar sucediendo. La introducción de la ecografía en el área ginecológica ha ido revolucionando y cambiando incidencias, ahora podemos analizar de mejor manera el aparato reproductor femenino, no solo para tumoraciones, sino también para casos de patologías benignas o trastornos de esterilidad. Debería de empezar a utilizarse este examen como las mamografías o Papanicolaou que son para detectar cáncer, este estudio también podría enseñarnos un panorama diferente y tomar precauciones o medidas a tiempo.

 

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